Hace tanto no escribo
un poema
que aunque nunca me he atrevido
a llamarme poeta
ahora menos condiero
que pueda otorgárseme
título tal.
Eso sí
la vida sigue
con sus maravillas.
Mi hija me sonríe
cada mañana
y yo crezco con ella
sin dejar de preguntarme
a dónde es que ha ido
el tiempo a parar
Es que no para
ese justo es el punto
y yo tampoco puedo parar
a veces
y eso es justo lo que necesita
el poema.
Detenerse
mirar
percibir alguna cosa
sentirla única
como el instante
que se ha detenido
junto contigo.
Y escribir.