“No te deseo un regalo cualquiera, / te deseo aquello que la mayoría no tiene, / te deseo tiempo”
Elli Michler
Te deseo tiempo para explorar
tiempo para regalar
y tiempo para vivir.
Te deseo que distingas
que no son la misma cosa.
Que pocas cosas de las que importan
son cosas.
Te deseo tiempo para mirarte
por dentro y por fuera.
Y deseo que te veas
en todo tu potencial esplendor.
Te deseo que fabriques
tus propios espejos
y la capacidad de diferenciar
los espejismos
no siempre de colores.
Te deseo blancos y negros
rojos, pasteles, amarillos
como el sol
sobre todo,
arcoíris.
Te deseo tiempo para pensar
y tiempo para darte cuenta
de cuando estás sobreanalizando.
Te deseo, entonces, tiempo para actuar
para reaccionar
para oír tu voz en alto
para expresar lo que querés
y para no quedarte callada
frente a las injusticias.
Te deseo que no pienses solo en ti
que te acuerdes de que somos
uno y todo a la vez
y que la historia repercute
al repetirse.
Te deseo tiempo para descansar
que no es lo mismo que para perder
aunque perderlo
también será inevitable.
Te deseo que no sea tu cuerpo
el que tenga que pararte.
Que sea tu alma la que identifique
la necesidad de pausa.
Te deseo tiempo para compartir
que se cuente en risas mates
amistad amores raíces
canciones paseos sorpresas.
Te deseo la capacidad
de una curiosidad renovada.
De que acaso no te olvides
de lo que amabas siendo niña.
A tu infancia podrás volver
si lo quieres
por el resto de tu vida.
Te deseo, entonces, tiempo para recordar
para proyectar, para imaginar futuros.
Tiempo para la ilusión
y para la fantasía,
para la biografía
y para ficcionar.
Hay muchas vidas que pueden ser vividas
en una mente creativa.
Te deseo que no te impongas límites
que no temas al ridículo
ni a la prueba ni al error.
Que ensayes, que caigas,
que impulses, que venzas,
que inspires, que te aventures.
Te deseo tiempo para disfrutar
para agradecer
para pedir perdón
para no arrepentirte
de decir muchas veces
que amás.
Te deseo que sepas
que el tiempo es ahora
y que no importa en qué año
leas esto.
La alquimia de agregar lo que falte
y que no se trate
de memoria u olvido.
Que se trate de recreación
de interpretación renovada.
De atreverse a intercambiar roles
de mirar desde los ojos del antagonista
de reconocer que los villanos no eran tales
y de que el héroe, esta vez,
pueda ser la heroína.
Imaginar lo inimaginado.
Volver posible
en el pasado
lo imposible
que no pasó.
Recordar como crear
y que la historia que se cuente
ya no tenga versión única.